Tipos de piscina

A la hora de elegir una piscina, tenemos diferentes opciones en función espacio del que dispongamos, del acabado que queramos, de la durabilidad de la misma y, como no, del presupuesto en el que nos situemos.

Lo más recomendable es dejarse guiar por la opinión de un técnico especializado que nos asesore a la hora de instalar una piscina, ya que valorará estos aspectos para indicarnos cuál es la mejor opción.

Piscina en mosaico de vidrio ezarri

 


¿Qué tipos de piscinas hay en el mercado?
La primera diferenciación de piscinas que hacemos es en función de la instalación. Así, tenemos las piscinas que son desmontables y las piscinas que son de obra.

Las piscinas desmontables están destinadas a un uso esporádico y de temporada. Sobre todo están orientadas a un público que busca una solución rápida y muy económica. El gran inconveniente de este tipo de piscinas es que tienen una vida útil muy limitada.

Las piscinas de obra tienen como denominador común la necesidad de realizar una excavación para su ubicación, y encontramos varios tipos de piscinas de obra en el mercado:

  • Las piscinas de poliéster. Las piscinas de poliéster están construidas con este material y las formas a las que se puede optar vienen determinadas por el catálogo del fabricante. La instalación es rápida, así como su estanquidad. Las desventajas que presentan son el mantenimiento, ya que hay que pintarla cada año; las limitaciones en cuanto a dimensiones máximas, ya que la piscina tiene que ser transportada desde la fábrica y los inconvenientes de tener que elegir en base a los modelos existentes.
  • Las piscinas de liner y tela armada. Este tipo de piscinas utiliza como revestimiento una tela de PVC, que además de servir como elemento decorativo, es también la pieza clave para la estanquidad de la piscina. Las grandes ventajas que presentan las piscinas de liner y tela armada son el precio y la facilidad de construcción. Pero con el tiempo, el liner se va deteriorando debido a los efectos causados por los tratamientos químicos para depurar el agua y también por el efecto del sol.
  • Las piscinas de hormigón. Estas piscinas presentan el más alto nivel de calidad, ya que ofrecen la mejor resistencia y durabilidad que el resto de piscinas. Las piscinas de hormigón son la alternativa más versátil en cuanto al diseño de la misma, ya que permite proyectar con total libertad la piscina que deseemos o que mejor se adapte a nuestras necesidades. Además, podemos elegir el acabado que más nos guste, otorgando a nuestra piscina un diseño y estilo diferencial.

Existen dos maneras de construir el vaso de la piscina en las piscinas de hormigón:

  1. El sistema más tradicional, donde se vierte el hormigón en torno a un marco de refuerzo.
  2. El sistema de gunitado u hormigón proyectado. Aquí el hormigón es proyectado a gran presión contra la estructura del vaso de la piscina, evitando así las micro-grietas que puedan producir fugas de agua en el vaso de la piscina.

Siempre es recomendable la aplicación de una buena impermeabilización sobre el vaso para evitar problemas de fuga de agua. Una vez impermeabilizada, la piscina se puede revestir con los diferentes acabados que hay en el mercado, como el mosaico, la cerámica o la pintura.

El mosaico vítreo es la opción más utilizada gracias a su perfecta adaptación a las superficies curvas, su nula absorción de agua y a que los productos químicos no afectan su integridad en el tiempo.

Así, una piscina de obra es más resistente y presenta una durabilidad mayor, además de poder seleccionar el diseño y el acabado de la misma. Por su parte, las piscinas de poliéster y las piscinas de liner y tela armada son más económicas que las de hormigón. Con estos conceptos claros, lo que nos queda es valorar y decidir.